Se cocina todos los días
Sin congelados, sin producción de la semana anterior. La materia prima entra a la mañana y sale servida al mediodía.
Somos una empresa familiar de catering. Cocinamos para gente que trabaja: turnos largos, horarios fijos y poco tiempo para almorzar. Eso define todo lo que hacemos.
La historia
El primer servicio fue para un grupo de operarios que comía sentado en un cajón, al lado de la máquina. Ese mismo día quedó claro cuál era el trabajo: que a las doce hubiera comida caliente, buena y a horario.
Treinta años después seguimos haciendo lo mismo, con más cocina, más gente y más camiones. Crecimos por recomendación: casi todos los clientes llegaron porque alguien que ya comía con nosotros los mandó.
En el medio pasamos por cambios de dueños en las plantas, crisis, pandemias y reestructuraciones. Cada vez que una empresa volvió a abrir su comedor, volvimos a estar ahí.
Cómo pensamos el servicio
Sin congelados, sin producción de la semana anterior. La materia prima entra a la mañana y sale servida al mediodía.
La gente que cocina y la que sirve lleva años con nosotros. En un comedor eso se nota: conocen a los comensales por el nombre y saben quién no come cerdo.
Libretas sanitarias al día, planillas de temperatura, contramuestras y registro de proveedores. Es lo primero que revisa una auditoría y lo último que hay que improvisar.
Un buen anfitrión no se luce: hace que todo salga bien y no se note el esfuerzo.Anfitrión Catering
Calidad e inocuidad
Servir comida a cientos de personas por día es, sobre todo, un trabajo de control. Esto es lo que sostiene el servicio detrás del plato.
Compra a proveedores habilitados, con remito y trazabilidad de cada partida que entra a la cocina.
Registro de temperatura en recepción, cámaras y transporte. Lo que no cumple, no se usa.
Personal capacitado, uniformado y con libreta sanitaria vigente. Áreas separadas para crudo y cocido.
De cada servicio se guarda una muestra rotulada durante 72 horas, disponible ante cualquier consulta.
El nombre
Anfitrión es el que recibe. El que se ocupa de que el otro esté cómodo, coma bien y se vaya contento.
Cuando una empresa terceriza su comedor no está comprando bandejas: está delegando la forma en que recibe a su propia gente todos los días. Por eso el nombre, y por eso el trazo naranja del logo —una mesa servida, dibujada de un solo movimiento.
Coordinamos una visita y te mostramos dónde y cómo se produce la comida que va a comer tu gente.